lunes, 22 de noviembre de 2010

CONCLUSION

CONCLUSIÓN
Terminado el trabajo sobre procesos psicosociales, queda definido para mí los siguientes aprendizajes:
1.    El sujeto es el centro de un proceso psicosocial y él está referido a su comunidad que en interacción permanente modelo su ser y  comportamiento.
2.    Lo fundamental al intervenir en una comunidad es buscar su fortalecimiento para que suman el papel protagónico y lideren sus procesos abandonando la pasividad e indiferencia.
3.    Tenemos que buscar que se defina la relación entre sujeto y ciudadanía para que se integre a ella y vivencie los valores cívicos, superando la autoexclusión y recibiendo todos los beneficios de pertenecer a la ciudad.
4.    Históricamente  la mayoría de la población ha sido vulnerada en razón del sistema socioeconómico que compartimos. De lo que se trata es de no perder de vista la situación de vulnerabilidad y generar en las comunidades conciencia para que superen situaciones de injusticia y carencia de oportunidades. Una comunidad que se hace visible, empieza por ser atendida por los poderosos, y su exigencia, produce resultados de inclusión y mejora de oportunidades.
5.    Es necesario desarrollar en las personas y las comunidades que se intervienen, la capacidad de resiliencia. Ella se vuelve un factor que dinamiza los anteriores y hace que ellas se recuperen y se muevan para unirse a otros en el cumpliendo de metas colectivas de solidaridad y transformación.
6.    Toda persona o comunidad tienen poder. Lo importante es enseñar a reconocer y respetar el poder de los otros para aprender a construir en sinergia. Lo que debemos proponernos es empoderarlos para que puedan construir con los otros, sobre todo con el Estado. Hoy en dìa  el poder recibe el nombre de conocimiento. El poder del saber nos orienta a una mejora de la autopercepción y un cambio de imagen en lo externo. Debemos impulsar la educación en las poblaciones para que se encuentren con el poder del saber y toda la transformación que produce.
Por último, una consigna que aprendí de Gerardo Reichel Dolmatoff debe ser atendida al momento de intervenir comunitariamente: Primero hay que estudiar lo que pretendemos cambiar pues las comunidades tienen valores que han  construido por años en su historia colectiva y que me deben interpretar.

MAPAS CONCEPTUALES

jueves, 18 de noviembre de 2010

Procesos psicosociales

PROCESOS PSICOSOCIALES.

Por Luis Olmes Quintero Muñoz

Realizar intervención psicosocial en una comunidad exige del agente externo una actitud de observancia respetuosa para comprobar los procesos psicosociales generados por la dinámica entre persona y entorno social. La forma de actuar de un sujeto-comunidad no son resultado del azar o del capricho sino que responden a una construcción personal y colectiva de pensamientos, sentimientos, representaciones sociales, mitos, tradiciones, cultura.
El Dr. Hugo  Sanabria Tovar en este curso de Intervención Psicosocial en Comunidad, nos presenta una agenda apretada de lo que debemos tomar en cuenta en relación con los procesos psicosociales en una comunidad:

Primero, buscamos el fortalecimiento comunitario orientando a la población objeto hacia “el reconocimiento de su carácter histórico, transformador y activo” en el procesos de cambio. Lo que buscamos es el desarrollo de capacidades  y recursos para asumir el control de las situaciones de vida, uniendo sus fortalezas, alentando a la participación, descubriendo causas y consecuencias, direccionándolos hacia la autogestión e identificándose social y políticamente. Para ejecutar lo anterior la comunidad debe vivenciar valores  como los de la autodeterminación, la justicia distributiva, la participación democrática y la colaboración.
A nivel del sujeto es preciso trabajar en el desarrollo de competencias intrapersonales, comportamentales y relacionales debido al dinamismo de la relación sujeto-comunidad señalados anteriormente.

En segundo lugar, la formación y ejercicio de ciudadanía vinculan al sujeto que está en continua búsqueda liberándolo de la tensión generada por el encuentro entre ciudadanía y subjetividad. Es un gran reto el desarrollar acciones tendientes a la inclusión pues el espacio adecuado al desarrollo del sujeto es la polis (ciudad-sociedad). Esto nos permite hablar de la participación mediante la cual las personas o comunidades  se experimentan como protagonistas de la política. Hernández nos presenta tres palabras claves: ser parte, tener parte y tomar parte. Éstas podrían resumir la formación y ejercicio de la ciudadanía.

Tercero, la exclusión y la inclusión sociales se concluyen del punto anterior, pues hacemos énfasis en la superación del uniformismo capitalista que defiende como el interés de todos, lo que conviene solamente a unos generando con esto la desigualdad y disminución de posibilidades para el grueso de la población. Para superar la actitud de resignación y de sometimiento de buen número de las comunidades marginadas socialmente, es imperativo luchar contra la invisibilidad, la pobreza, la estigmatización y discriminación, además de las desventajas acumulativas.

Cuarto, para dinamizar los procesos psicosociales es fundamental estudiar la manera como las comunidades se recuperan frente a la adversidad y trabajar con ellas para incrementar la autoestima, introspección, independencia, capacidad de relación, iniciativa humana, creatividad, moralidad y pensamiento crítico, todos ellos indispensables para incrementar la resiliencia.
La resiliencia es factor determinante para movilizar a la comunidad para enfrentar los problemas y superarlos. Persona o comunidades no resilientes llegan al quietismo y se convierten en elementos desestabilizadores de una sociedad, debido al grado de insatisfacción y resentimiento frente a un colectivo que los explota y niega.

Quinto, reconocemos que en toda relación social se maneja PODER pero es menester reconocerlo para entrar en sana colaboración. El poder es producto de las relaciones y nuestra intervención debe estar matizada por un carácter ético y político dado que pretendemos el bien personal y el goce de una vida plena. Uno de los factores que facilitan el ejercicio del poder es el del SABER que debe conducir a al individuo a encontrar alternativas válidas para la acción y que denomina Foucault “poder pastoral”.
En síntesis, para ejercer el poder debemos construir: autoconocimiento, autoconfianza y corresponsabilidad.